Mientras miles de chaqueños luchan día a día por su salud, el Gobierno del Chaco parece haber definido con claridad dónde pone el foco. En 2025, la gestión de Leandro Zdero habría destinado más de 16 mil millones de pesos a medios de comunicación afines, en concepto de pauta oficial, mientras el INSSSEP sigue sin garantizar la entrega de medicamentos esenciales a pacientes con enfermedades graves.
La contradicción duele y se vuelve inadmisible cuando personas con cáncer, diabetes y otras patologías crónicas atraviesan situaciones límite, esperando tratamientos que nunca llegan o que se entregan de manera irregular. En muchos casos, la falta de medicación no es un problema administrativo: es una amenaza directa a la vida.

¿Puede un gobierno justificar semejante gasto en propaganda cuando la salud pública está colapsada? ¿Cuántos tratamientos oncológicos, cuántas insulinas, cuántos medicamentos de alto costo podrían haberse garantizado con esos recursos?
La pauta oficial millonaria contrasta con hospitales desbordados, obras sociales vaciadas y afiliados del INSSSEP abandonados a su suerte. La prioridad parece clara: cuidar el relato antes que cuidar a la gente.
En Chaco, hoy la pregunta no es solo política, es humana:
¿la prioridad es la imagen del gobierno o la vida de los chaqueños?
Fuente Roberto E.




